sábado, 7 de abril de 2012
Cada una de las piedras me recuerdan a ti.
Y pasando junto a esas vías de tren pienso, y recuerdo, cada una de las veces que caminábamos los dos cogidos de la mano, y soñábamos en voz alta. Recuerdo todos los lugares a donde dijimos que iríamos juntos, todos y cada uno de los lugares que serían testigos de nuestro amor. Aún sueño con esa vuelta al mundo que me prometiste, con tan sólo una mochila y nuestro amor como equipaje. En ese momento hacías que fuera feliz, que por un momento soñara despierta, y mi mente se fuera lejos, ahora te doy las gracias, porque en ese momento era lo que necesitaba, evadirme de todo. Debo darte las gracias mil veces por todo lo que en esos momentos hiciste por mí. Gracias por cada sonrisa, por cada tontería que hacías para que me riera cuando mi cabeza no daba más de sí, por cada una de las noches que te quedabas hasta tarde conmigo, abrazándome, protegiéndome casi siempre de mi misma, por todos esos "buenos días princesa" que me dedicaste, que me alegraban el día entero, por todas esas caricias y besos con un sabor especial. Ahora ya no estás, fue bonito mientras duró, sólo espero que por ahora, recuerdes nuestra historia con cariño.
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