sábado, 10 de marzo de 2012
Adornemos nuestra vida, el uno con el otro.
Siempre me he preguntado qué hacer cuando ves a la persona perfecta ante tus ojos, cuando todo lo que has estado buscando en una persona, de repente aparece, delante de tus narices como si nada, y te da un soplo de aire fresco, una nueva razón por lo que vivir, por lo que luchar y ser feliz. Me pregunto que podemos hacer cuando nos sucede esto, cuando un sentimiento tan fuerte como el amor nos invade todo el corazón, como una enfermedad, y poco a poco, ese amor va saliendo por mis aurículas hasta llegar a cada una de las partes de mi cuerpo, hasta cada uno de los recovecos, y miles de mariposas vuelan por mi estómago impidiendo que me mueva, impidiendo que me distancie aunque sólo sea unos metros de tu lado. Eres eso que me he llevado buscando tanto tiempo y por fin encontré. Vuelvo a releer estas palabras y encuentro la solución a mi problema, lo encuentro fácil, tanto como hacerme caso a mí misma, ordenar mis pensamientos, y escuchar a mi corazón, él siempre sabe que hacer, a veces con más acierto que otras, pero al menos siempre tiene una respuesta, que es más de lo que me da mi cerebro. Por ahora él sólo me dice que estoy segura de una cosa, y bueno, pensándolo bien, no es tan poca cosa, hoy mi corazón sólo está seguro de que lo que quiere hacer es quedarse a tu lado, quedarse a tu lado el mayor tiempo posible, junto a ti, vivir, llorar, reír, pero todo a tu lado. Ah, y por favor, si lees esto quédate, y no me falles nunca, por mí, por ti, por nosotros.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario