sábado, 11 de febrero de 2012
Eres mi marca justa de heroína.
Eres la droga que me corrompe, la que no puedo dejar de consumir, eres mi marca justa de heroína. Sólo provocas reacciones adversas en mí, haces que me distancie de todo. No puedo soportarlo más, quiero que salgas de mi cabeza, sal de mi corazón. Si alguna vez te he importado espero que escuches estas palabras y que te alejes. Quiero que seamos como el agua y el aceite, que no podamos volver a juntarnos, que no puedas volver a disolverme a tu antojo. Se acabaron esos días en los que éramos como la leche y el café, que nos fundíamos perfectamente ... Esto era así, hasta que te bebiste nuestra mezcla.
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